martes, 30 de septiembre de 2008

Ni guerras, ni maremotos ni nada: un virus en condiciones y adiós a la humanidad

[¡Corre insénsato si no quieres convertirte en uno de ellos!]

Tiendo a tener aprecio a las películas catastrofistas que dan por sentado que la humanidad, tarde o temprano, llegará a su fin. Fruto de mi mente macabra y desencantada con la misma humanidad que se autodestruye y que ha hecho de este mundo el pozo de mierda que es hoy -o que va camino de convertirse, por si algunos dudan todavía de la gravedad de la crisis internacional; por cierto, ayer tres bancos europeos necesitaron de la ayuda de sus respectivos gobiernos británico, alemán y belga para sobrevivir-, sí, pero divertido a fin de cuentas. Mi atracción psicológica por las películas que muestran el mundo en ruinas se debe, también, en parte, a que no hay mayor satisfacción y sensación de seguridad que ver cómo el mundo se derrumba en la televisión mientras tú estás sentado en el sofá tomando un café. No lo negueis, a todos nos mola el fin del mundo y sus derivados de ficción absoluta.

[Mujer abandonada ruega por su vida rodeada de rabiosos]

Aunque no siempre el día final llega por medio de una elegante paranoia de cualquier director americano. En este caso el fin del mundo no se debe a ninguna guerra, ni ninguna catástrofe natural, ni ninguna invasión alienígena. Se debe, principalmente, a nuestra propia biología. Hablo, y los pocos que sigais con cierta asiduidad el blog lo habreis comprobado por el post anterior, del virus de la rabia que se propaga a la velocidad del rayo en Gran Bretaña fruto de la mente de Danny Boyle, el director de Trainspotting. Hablo de 28 semanas después, la película que completa a 28 días después y que está dirigida por un español, José Luis Fresnadillo. La historia es simple. Un día cualquiera unos ecologistas muy solidarios ellos liberan de sus jaulas de experimentación a una serie de monos infectados con un virus experimental, el de la rabia. La liberación de los monos enrabietados provoca que se infecten los propios ecologistas y... Aquí viene lo bueno, se convierten en auténticos zombis afectados por la ira, cuya única misión en su desgraciada existencia es asesinar lo más brutalmente posible. En caso de no asesinar, muerden cual vampiros y contagian al ser humano próximo, provocando que se vuelva otro rabioso de cuidado.

[En efecto, uno de ellos -en este caso ella-]

Quizá sea algo idílico. Pero su base tiene sentido. Obviando que los seres humanos se convierten en máquinas de asesinar a sus congéneres, la posibilidad de que un virus mundial amenace la existencia de los seres humanos hasta el punto de provocar la desolación total de la población y el abandono de la forma de vida que conocemos hoy en día es más que probable en un futuro. Me explico, ya que si no se entiende bien puede parecer que afirme que en el futuro un virus letal afectará al mundo. Letal no lo sé, ni creado en laboratorios, pero los científicos más expertos en enfermedades víricas y demás turbios asuntos ya afirman que en veinte años aproximadamente volverá la epidemia de la gripe española que a principios del S. XX mató a casi 50 millones de personas en todo el mundo. En el fondo, lo de la gripe o virus variados, es una manera más de alertarnos de lo que vendrá en el futuro. No sabemos muy bien qué, pero algo, acabará con nosotros, y probablemente por nuestra propia culpa. En lo que concierne a la película el final es algo inquietante si tenemos en cuenta que el virus se encuentra aislado en Gran Bretaña. No diré más, tan sólo: propagación, París.

Vía | Wikipedia, El País
Imagen | Blog de Cine

Películas (IV)

Lunes, y para no variar la siempre interesante película del Plus. Ayer, 28 semananas después. Interesantísima película y segunda parte de 28 días después, donde Gran Bretaña queda infectada por el virus de la rabia, tan peligroso como rápido en su propagación. ¿Qué pasa 28 semanas después tras la entrada de la OTAN en Londres y la erradicación del virus? Juan Carlos Fresnadillo toma el relevo a Danny Boyle -Trainspotting- en la dirección y nos lo cuenta de manera brillante. El argumento, lo del virus en Gran Bretaña, parecido al de Hijos de los hombres, aunque con diferencias significativas claro.

· Acción Civil (Mayo 2008)
· Hijos de los hombres (Mayo 2008)
· Ciudad del Silencio (Junio 2008)
· Star Wars (Agosto 2008)
· Pulp Fiction (Septiembre 2008)
· El Buen Pastor (Septiembre 2008)
· 28 semanas después (Septiembre 2008)

jueves, 25 de septiembre de 2008

Finlandia o cómo volverse loco

[El nombre del tarado en cuestión es Matti Saari]

Finlandia es uno de los países más septentrionales de Europa. La temperatura media anual, en determinadas regiones, no supera los 6 ºC. El sol es aquel gran desconocido que un par de veces al año aparece para dar cierto de calor. Por otro lado, Finlandia, el país de Nokia, ostenta el mayor nivel de vida del mundo. Una de las mayores réntas per cápita, y por supuesto, el probablemente mejor modelo educativo de toda Europa. A su vez, en Finlandia, la posesión de armas, ese mal endémico que acompaña a tantas sociedades, está permitida. En resumen, Finlandia es un pais de paradojas. A pesar de tener, en teoría, el mayor nivel de vida del planeta, no son felices. A pesar de presumir de civismo, de cordura y de una sociedad plenamente avanzada acorde al Siglo XXI, permiten la posesión de armas entre los jóvenes. Si analizamos en profundidad el caso finlandés, descubrimos que su tasa de suicidios es de las más altas del mundo. ¿Qué les sucede?

[Velas en memoria de los nueve asesinados]

A primera vista nada tiene sentido en el país de Papa Noel y de los grandes campeones del mundo de rallies. Es decir, si en teoría somos los más felices y ostentamos un nivel de vida superior a la tasa media en varias cifras, ¿por qué suicidarnos masivamente? ¿por qué un tipo de veititantos años le da por agarrar un rifle, asesinar a nueve personas y suicidarse -condición sine qua non para ser finlandés, por otro lado-? Atiende a motivos sociales en realidad. En Finlandia hablan poco, y es algo de lo que hemos debatido hoy en la clase de Sociología, que tiende a adoptar tintes de interés creciente en relación a los debates sobre la sociedad. Hablar es importante para el ser humano. Al menos para relacionarse en sociedad, hacer el ridículo, discutir o reírse. Pero en última estancia, sentirse rodeado, sentirse uno más dentro de la sociedad, es imprescindible para sentirse humano. El ser humano es un ser eminentemente social, necesita de su relación con los demás para autorealizarse, y en Finlandia, la relación social, brilla por su ausencia.

[La policía acordona la zona]

Viendo un reportaje de Aragoneses por el mundo, el maravilloso programa de una de las mejores cadenas autonómicas de España, Aragón TV, unos zaragozanos en Helsinki pregonaban precisamente el mal endémico de las sociedades nórdicas y en especial de Finlandia. La gente no habla. El silencio es la máxima en las calles finlandesas y cuanto menos hables, mejor. Teninedo en cuenta que no hablar induce al aislamiento social y que éste, a la desesperación y a la locura y que éstas, al suicidio, es relativamente comprensible cómo en Finlandia las taras mentales están a la orden del día. Lo que es menos comprensible es que en una sociedad de tal calibre se permita el uso de armas, incluso desde los quince años. No atiende a ninguna lógica, ni a la propia idiosincrasia de una sociedad que presume ser de las más civilizadas del mundo. Si sumamos factores, el aislamiento social que conduce a la locura, más la posesión de armas, obtenemos masacres comparables a las de Estados Unidos. En los estados más profundos. De ahí que en Finlandia, antes de ayer, se consumara la segunda masacre en un instituto en menos de un año. De ahí, que en Finlandia se replanteen actualmente una revisión profunda del sistema educativo y social, donde con catorce años y plenamente preparados, eso sí, un adolescente se independiza y abandona el lecho familiar, el mismo que debería inculcar los valores por los cuales evitar tragedias como la de hace dos días. Aunque, por otro lado, si ni siquiera entre la familia hablan, inculcar valores se convierte en una misión harto complicada...

Vía |El Mundo, El País
Imagen |The Daily Telegraph

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Viva la vida

I used to rule the World... Yo solía gobernar el mundo. Tantos lo hacíamos. Coldplay se presenta, de nuevo, en sociedad con Viva la vida or death all his friends. El estilo de siempre aunque con cierto aroma a tiempos revolucionarios de guerra. Tras su primer single, lejos de la calidad habitual de los de Chris Martin, se vuelven a salir por todos los lados con Viva la vida. Para los que no sean de títulos y sí de sensaciones, es la misma canción que Conexión Pekín -el magnífico programa resumen cada noche de TVE durante los JJOO de la vergüenza- utilizaba cada noche para finalizar su programa, con imágenes de las pruebas del día. Una maravilla de tema, por la letra y por los violines iniciales. Merece, mucho, la pena. Veremos si el disco mantiene el nivel. De momento, Viva la vida se lleva un sobresaliente largo.



Letra de la canción | Érase una vez en Internet
Vía | You Tube

martes, 23 de septiembre de 2008

Películas (III)

Más películas. Ayer tocó ver -lunes, para no variar- 'El Buen Pastor', dirigida por Robert de Niro e interpretada magistralmente por Matt Damon. Me encantó su personaje, que trata sobre la vida de uno de los fundadores de la CIA. Sus ventajas, y sus inconvenientes.

· Acción Civil (Mayo 2008)
· Hijos de los hombres (Mayo 2008)
· Ciudad del Silencio (Junio 2008)
· Star Wars (Agosto 2008)
· El Buen Pastor (Septiembre (2008)

lunes, 22 de septiembre de 2008

Amigo de sus amigos y enemigo de sus enemigos: la lógica McCain

John McCain, el candidato republicano en firme a la presidencia del país más potente del mundo a todos los niveles, tiene una lógica un tanto especial. Su brillantez se basa en: "Seré amigo de los que sean amigos míos y lucharé contra mis enemigos". Increíble. A todos los niveles. Ese es el futuro del Imperio y de todo el mundo. Un tipo cuya principal promesa electoral es hacer algo que se le supone a cualquier mandatario del mundo, elegido democráticamente o no. Pero eso a McCain le importa más bien poco. O mejor dicho, ni siquiera se ha planteado lo absurdo de sus argumentos. Porque no da para más. Es un nuevo títere republicano, de esos que acuden al estadio de beísbol con la gorra del equipo, la mano gigante, llaman hijo o muchacho a sus cercanos inferiores en rango y presume de cuando yo estuve en Vietnam. El mismo arquetipo americano que no sabe ubicar a España en el mapa mundi. Y no es ninguna metáfora esto último.

Lo gordo es eso precisamente. Tan triste como cierto. En la ya célebre entrevista de una cadena latina al candidato, McCain, honorable desde los púlpitos conservadores de Estados Unidos, no supo responder a la pregunta formulada por la periodista ¡hasta 4 veces! sobre si se reuniría con Zapatero si ganara las elecciones. McCain, cuya inteligencia no parece sobrepasar la de un mono, señaló en todo un ejemplo de qué se no debe hacer en política a no ser que seas republicano y americano: "Me reuniré con mis amigos, con los amigos de este país". Genial. Francamente honrado. Obviamente es político y jamás respondería que no sabe quién es Zapatero. Ni que no sabe donde está España. Ésto último no lo dijo pero se deduce de sus declaraciones, algo así como: "México es un país importante en la política de EEUU, en nuestra política en latinoamérica" ... a lo que la periodista, incrédula, respondió: "Sí, pero es que España está en Europa". Un minuto de duda, tensión, y... "Me reuniré con mis amigos, con los amigos de este país". ¡Un aplauso para McCain! Ese tipo cuya brillantez se basa en su gran capacidad para... hasta qué punto será mediocre que ni siquiera destaca por su idiotez. No al menos, comparado con su antecesor.

Noticias Relacionadas | El otro es más listo
Vía | El País

viernes, 19 de septiembre de 2008

Cicloturismo | Vuelta a las Murallas

[El camino entre Torres y Alagón]

Es curioso comprobar como una ciudad como Zaragoza guarda en sus alrededores, aún, ciertos parajes naturales de cierta importancia. Importancia estética me refiero. El otro día, uno de tantos, paseando con la bicicleta de montaña por los alrededores de la comarca, pude re-descubrir los rincones más apetecibles de las afueras de la gran ciudad, allí donde el Ebro está limpio y los chopos crecen a su alrederor. Ahora que he vuelto a retomar la sana costumbre de andar en bicicleta no será de extrañar que en Yo no estuve allí aparezcan posts relacionados con las rutas que iré haciendo progresivamente. De más a menos. La última, de la que hablo ahora, es de unos 47 kilómetros mitad asfalto mitad camino de tierra. Se parte desde Monzalbarba y se vuelve a Monzalbarba, pasando, eso sí, por Utebo, Pinseque, Torres, Alagón, Casetas y un pequeño -por largo- escarceo alrededor de las Murallas de Grisén y el Canal Imperial que fluye por encima.

[Ya sabemos de dónde salió la idea del Pabellón de España]

La gran mayoría de estos pueblos se encuentran a menos de un kilómetro del Ebro, y tras el propio Ebro, en la margen izquierda, encontramos los montes de Juslibol. Es decir, que tras los pequeños pueblos periféricos no hay nada más allá de campos de cultivo y paisajes abandonados por suerte para los que por allí pasamos de vez en cuando con la bicicleta. Salí desde Monzalbarba dirección Utebo, pero no por la carretera convencional sino por una serie de caminos una vez pasado el campo de fútbol del pueblo. Caminos que rodean campos reticulares de trigo, lo cual me proporcionaba la tranquilidad de saber que, en caso de pérdida, todos los caminos -nunca mejor dicho- llevaban a Roma. A la salida de un camino asfaltado que se aleja de Utebo y toma dirección Torres de Berrellén, en este caso.

[Alagón, a primera hora]


Entre tanto campo de trigo y tranquilidad celestial, alejado de la mundanal Autovía, se puso a llover. Poco, he de decir, pero suficiente como para molestar lo justo y hacer del viaje un más que agradable paseo con aroma a cualquier clásica belga, donde el tiempo es el mayor enemigo. Las comparaciones no se fundamentan por ningún lado, lo sé, pero imaginario o estúpido tiendo a evocar las grandes clásicas belgas al tiempo que doy pedales. Camino de tierra: duro pavés; cierta bruma mañanera: niebla prominente de las Árdenas; algún puente que cruce las vías: los míticos muros del Tour de Flandes. Todo sea por soñar con lo que nunca se pudo ser ni será, y dicho sea de paso, incentivar el paseo a un mayor ritmo y disfrute.

[Maravillosa estampa preotoñal cerca de Alagón]

El asunto es que llegué a Torres. Para seguir la ruta crucé el pueblo de lado a lado -nada complicado, no teman- y tomé otro camino, esta vez dirección Alagón. Entre Torres y Alagón, más allá de los soporíferos rebaños de ovejas, tan comunes a esta zona, el camino alcanza las mayores cotas de disfrute a la vista dentro de la propia limitación del paisaje del lugar. La ruta se acerca al río y aparecen los bosques de chopos y el Ebro limpio. Los campos anegados y algún que otro pato extraviado. Bastante comfortable, y todo ello, lejos de la urbe, el tráfico y cualquier rastro de humanidad. A destacar los bosques de chopos que sirvieron de inspiración para el Pabellón de España en la Expo de Zaragoza. Maravillosos, superan con creces el pabellón. En este caso, al no haber sol tapado por las grisáceas pero no amenazantes nubes, el suelo del bosque de chopos no conocía la luz solar aquella mañana y proporcionaba un clima de humedad excepcional a tenor de la inundación que su suelo sufría. Desconozco si por el propio Ebro -al lado- o por alguna huerta de regadío extraviado. Una estampa preciosa, en resumen.

[Camino que bordea el Canal Imperial, a la izquierda, caída de diez metros]

Llegué a Alagón tras atravesar las vías del tren y alejándome de la ribera, lo mejor de la ruta de largo. En Alagón, por la ruta que tomé, me encontré con una curiosa fábrica enorme abandonada de la mano de Dios, si es que existe. Imponía y más con el cielo en aquella deliciosa estampa -para un nostálgico de la lluvia, niebla y nieve como yo, y dicho sea de paso, reacio al verano de sol y moscas-. Una vez más desconozco qué fabricaba semejante monstruo, pero resulta chocante a la vista ver a un gigante así, desnudo. Crucé de nuevo el pueblo y tomé -previo cruce de la autovía- un camino asfaltado hasta llegar al merendero El Caracol, bajo las Murallas de Grisén. Un lugar ideal para hacer barbacoas, añado. Bajo las Murallas la travesía da la vuelta. Allí tomé el punto de no retorno, es decir, dí la vuelta, la vuelta a las Murallas de Grisén. Pero por otro camino. En concreto, por encima suyo, junto al Canal Imperial y por un camino no apto para quienes sufran de vértigo. Me explico, a diez centímetros a tu izquierda hay una caída de diez metros, y a otros diez a tu derecha el Canal Imperial.

[Las Murallas de Grisén]

Abandonado el mismo, tomé dirección Pinseque, luego Casetas y tras un pequeño por soporífero tramo por la Carretera de Logroño, en la rotonda previa a la salida a la propia carretera -su continuación- tomé por último, una serie de caminos de tierra que me conducirían hacia Monzalbarba de nuevo, alrededor de CLH -complejo de cisternas que almacenan gasolina, mucha-. En total unos cuarenta y siete kilómetros en unas tres horas. La ruta no tiene ninguna dificultad. Y merece la pena por sus inéditas vistas para la mayoría de los alrededores de Zaragoza. Al término, descansé. Mis piernas lo solicitaban tras encontrar viento de cara durante todo el viaje de vuelta. La próxima semana, más. Destino: Planas de María de Huerva.

[El Canal Imperial a su paso por las Murallas de Grisén]

[El fin de las Murallas de Grisén, más allá del camino, el merendero del Caracol]

[El Río Jalón, cerca de su muerte, cruzando bajo las Murallas de Grisén y el Canal Imperial]

[Los pequeños bosques de chopos son una constante en el camino]

Fotos | Propias

sábado, 6 de septiembre de 2008

Retiro lo dicho

Son las 17:00. Retiro lo dicho. Ver a un tío con una pierna y en silla de ruedas trepar por una cuerda hasta lo más alto del Nido de Pekín para encender el pebetero, merece la pena. De verdad, todo un símbolo de lucha personal, es impresionante -por no hablar del vértigo que se debe tener desde ahí arriba-.

PD: Que haya merecido la pena verlo no significa que TVE no siga siendo lamentable. Ellos no sabían que esto iba a ocurrir.

No doy crédito a lo de TVE

Son las 16:52 de la tarde. Mientras Eurosport lleva casi una hora de retransmisión de la etapa reina de los Pirineos, TVE sigue haciendo el ridículo. En la 2, la gala inaugural de los Juegos Paralímpicos, que sí, están muy bien, pero me parecen, primero un auténtico coñazo, y segundo, de menos interés general que la Vuelta. Por otro lado, en Teledeporte -gozo que sólo pueden disfrutar los que tengan TDT- un reportaje sobre una apasionante regata de Vela. En fin. Seguiré a la espera mientras anuncian -en la 2- en una marquesina que sí, que después de los Paralímpicos retransmitirán la Vuelta. En efecto, es la televisión que todos pagamos.

PD: Que no se vea nada en la etapa debido a la climatología no es óbice para que no conecten, de todas formas, si se viera algo, lo hubieran hecho igual de mal.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Interesante Google Chrome

Pues sí, interesante Google Chrome, el nuevo navegador de Google que ha nacido para ampliar la hegemonía del buscador en Internet. Hoy por hoy, Google lo es todo en Internet. Ha desbancado a Microsoft como la empresa más próspera y pujante del entorno web, y desde luego, es la que más prestigio alcanza junto a los genios de Apple. Chrome tiene ciertas ventajas aún por pulir -sólo podemos descargar la versión Beta- pero pinta bien. Mejor que el ya de por sí funcional Mozilla y desde luego, infinitamente mejor que Explorer, que por más que lo intente ha perdido todo el crédito que tenía hace tres años. Lo mejor de Chrome, más allá de sus ventajas respecto al buscador, al modo oculto, a las pestañas y a su rapidez -algo lenta anoche en mi ordenador, desconozco si debido a la línea o al propio Chrome- es su simplicidad. Para toda la familia, fácil y sencillo -por decirlo al revés-, como todo lo que hace Google. Además, atrayente desde el punto de vista visual. E innovador, aunque sea simplemente por ser de Google.