martes, 30 de junio de 2009

No es ningún chiste

Vinieron en busca de una vida mejor. Llegaron como mano de obra de un trabajo, el del campo, que otros no lo querían. Ahora sobreviven como pueden en campamentos insalubres, "como ratas", y sin que nadie, ni la administración ni los empresarios, ni nadie, les preste la más mínima atención.

Sucede en Lepe. Pero no. No es ningún chiste.

Vía | El Mundo

sábado, 27 de junio de 2009

I've been a victim of a selfish kinda love



Murió el timbre. Murió el ritmo.

Vía | La letra traducida

martes, 23 de junio de 2009

Que callen los nacionalistas

Ahí lo tienen. El producto de la sinrazón etarra, uno más, un ser humano más calcinado mientras arrancaba su vehículo. Eduardo Puelles se llamaba. Policía Nacional. Responsable directo o indirecto de más de treinta y tres detenciones de etarras. Qué más da me planteo, si era un ser humano a fin de cuentas. Lo que viene después del atentado, normalmente, es lo de siempre. Las mismas palabras de condolencia hacia sus familiares y amigos, las mismas frases vacías de contenido a base de repetirlas de los políticos, la misma indignación efímera que hoy nos atormenta y que mañana nos abandona, los mismos especiales y la misma retahíla de siempre: ETA, este será tu fin. Nunca lo es aunque los dos últimos años den fe del progresivo deterioro de los imbéciles con artefactos explosivos. Sí señores, ETA sigue matando a un precio altísimo. Pero jamás han sido tan estúpidos.

Como jamás lo han sido ni creo que lo lleguen a ser, puesto que hay cotas insuperables, determinados nacionalistas que claman por la intervención de la viuda de Eduardo Puelles en la manifestación del sábado en Bilbao. Alegan que "es mejor que las viudas no hablen", puesto que sedadas ellas, no tienen mayor utilidad que la de enaltecer a las masas torpemente y sin ningún beneficio futuro. No sé si lo habrán visto, pero merece la pena. La viuda en cuestión habló. Y dijo verdades como puños que tanto debieron doler a quienes durante treinta años condenaron sin contenido alguno los reiterativos actos de propaganda de ETA. No nos engañemos. ETA no mata con fines políticos. Ya les gustaría a semejantes estúpidos tener tal capacidad reivindicativa. ETA mata con fines propagandísticos: aquí estoy yo, no sé muy bien para qué, pero estoy. Que es lo importante. Creo.

Que Patxi López endurezca el discurso, que la ETB retransmita la manifestación en pleno Bilbao conmemorando a un "héroe" nacional, que las tres banderas oficiales —vasca, española y europea— ondeen a media asta en el Parlamento vasco y el clima de unidad que parece respirarse en Euskadi, en resumen, invitan al optimismo. Quizá algo esté cambiando definitivamente en Euskadi, para vanagloria de todos. Todo ello a pesar de que queden los mismos residuos de siempre, y no hablo ya de los auténticos abertzales perdidos para la causa humana, los mismos que defienden la violencia. Hablo de quienes están por definir. Aquellos que dicen condenar la violencia pero no acuden a las manifestaciones porque, oiga, verá usted señor mío, hay banderas españolas opresoras de esta gran patria euskaldún, y yo no puedo vivir en connivencia con tales poderes fácticos. Los nacionalistas, en suma. Quienes consideran más importante la identidad nacional que la identidad humana. Cállense ustedes. Sean de la índole que sean. He aquí su obra, disfrútenla, incompetentes.

Vía | El País, Soitu
Imagen | Soitu

martes, 16 de junio de 2009

"Presunción de inocencia", con toda la desfatachez

[Fraga, en un primer plano nada favorecedor, entendamos, al frente; Bárcenas, con la cara habitual de niño malo y listo, la de robo y no se enteran]

Leyéndo este artículo uno atisba perfectamente las líneas maestras de la defensa del Partido Popular en la Trama Gürtel. Ayer el Tribunal Supremo imputó al tesorero del partido por lo que, en resumidas cuentas y yendo al grano, están metidos en un pozo de mierda gigantesco hasta las cejas. O no, quien sabe. Escuchando las declaraciones de los adalides de la democracia, la libertad y la justicia uno comprende que todo, en términos genéricos, no es más que una cacería infame promovida desde las altas instancias del Gobierno. El mismo rojo y masón que pretende borrar la historia de un plumazo, permitir a los inmigrantes tomar España, romper la familia y, oigan, lo último: tratar a los homosexuales como equilibrados mentales. Ese Gobierno sectario y opresor que inicia camapañas de imagen contra los nobles e inocentes cargos populares injustamente acusados de corrupción. Todo eso en boca de un sólo hombre, probablemente el único inocente. Mariano. Él.

Independientemente de lo que la Justicia afirme en los meses venideros, me llama poderosamente la atención la desfachatez y la falta de ética con la que el PP se pone un traje —ojo a la fina ironía— diferente para cada ocasión, obviando el pasado y la elegancia de la que debiera hacer gala un partido político que es capaz de aglutinar el voto de más de diez millones de personas. Resulta que ahora prima la presunción de inocencia, que para eso esto es una democracia. "Vamos a defender la honorabilidad del PP y de sus militantes, inocentes hasta que no se demuestre lo contrario", afirma Mariano. Inocentes hasta que no se demuestre lo contrario. La frase más repetida por el líder conservador. Bien, aceptemos tal axioma puesto que en una democracia simpre prima la presunción de inocencia a la presunción de culpabilidad. Aceptémoslo puesto que jamás conviene alcanzar las cotas de miseria humana que ellos alcanzaron y siguen alcanzando cada vez que el 11-M sale a relucir. No hace falta irse muy lejos. Cerrado el sumario, el PP aún acudía al Congreso convencido de que, en efecto, había sido ETA. Y culpable el Gobierno, culpable la policía, culpables los forenses, culpables los operarios de Renfe y culpable la opinión internacional que no movió un dedo por frenar tan infame golpe de Estado. De la presunción de inocencia, o del respeto a la Justicia, ni el más mínimo rastro.

Ahora bien, no era la primera vez. A principios de los noventa el PP se había regenerado tras la retirada de Fraga y la broma barata de Hernández Mancha. Aznar comandaba con mano de hierro el partido a pesar de que el PSOE parecía invulnerable. Invulnerable hasta que comenzaron a estallar los casos de corrupción. Especialmente sangrante fue el asunto de Juan Guerra, hermano de Alfonso Guerra. Juan Guerra accedió a la Delegación del Gobierno en Andalucía y utilizó su despacho para quehaceres personales, esto es, para enriquecerse ilegalmente. La oposición saltó a la palestra, Aznar al frente, para acusar a Juan Guerra de cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias, prevaricación, malversación de fondos y usurpación de funciones. Juan Guerra fue juzgado y culpabilizado, únicamente, de fraude fiscal. Del resto, ni rastro. De la presunción de inocencia, mejor ni hablar, puesto que el Caso Guerra se cobró la cabeza de Alfonso Guerra, Vicepresidente del Gobierno. A pesar de no haber prueba alguna de que Alfonso Guerra estuviera involucrado en el asunto. Todo valió en su día.

Y por último pero no menos lamentable, Demetrio Madrid. Verán, Madrid, que gobernaba con estabilidad la comunidad por encima de AP, es juzgado por el Tribunal Supremo por un caso laboral en una empresa de su propiedad. Imaginen el panorama. Alianza Popular no cejó hasta conseguir que, ante tamaño escándalo —aún sin sentencia por parte del TS—, Madrid dimitiera de su cargo en favor —corría 1986— de un joven y audaz José María Aznar. ¿Alguien recuerda qué dictó el Tribunal Supremo respecto al caso laboral? Demetrio Madrid inocente. Daba igual. Su imagen ya había sido dañanada y AP, precedente del PP, ya había cargado las tintas contra el presidente, inocente, pero culpabilizado en todo un obsceno ejercicio de cómo ser un cabrón sin ética. Hoy Rajoy espera que prime la presunción de inocencia. Eso espero yo también. Es un derecho, en eso consiste la justicia. Eso sí, conviene recordar qué clase de verdugos se disfrazan de víctimas y qué clase de hipócritas dan lecciones éticas al resto del universo por gracia de Dios.

En su boca, presunción de inocencia, suena vacío.

Vía | Wikipedia, El País, Que paren las máquinas
Imagen | El País

miércoles, 10 de junio de 2009

Háptica y derivados

[Sí, lo sé, la imagen no tienen nada que ver pero con algo debía ilustrar este texto, ¿no?]

La háptica es aquello que se refiere al contacto, en lo estricto de sus significado. Es posible. Pero, ¿y si va más allá? A raíz de una conversación rotatoria en la háptica pude extraer varias conclusiones, a tenor de la posibilidad del contacto y de la felicidad que nos otorga tal acción. ¿Podemos alcanzar la perfecta felicidad? Más aún ¿Podemos alcanzar la felicidad plena por medio de las cosas perfectas, de un mundo perfecto? ¿Existe tal ilusorio mundo lleno de perfección? ¿Es lo que buscamos? En teoría sí aunque no lo sabemos. No alcanzamos a comprender en verdad qué es la felicidad ni qué es la perfección puesto que, a pesar del anhelo incesante del ser humano a lo largo de su historia de encontrar sendos premios a su existencia, jamás los hemos experimentado.

Creemos que la perfección se obtiene por medio de todo aquello que nos permite alcanzar la más absoluta felicidad. El hedonismo. Sí, la felicidad pura es alcanzable, dicen. Pero a cambio tienes que labrarte toda una vida plagada de trabajo, de obligaciones y de sufrimiento que no en vano dilapidan tu sueño feliz, tu futurible mundo feliz. ¿Merece la pena alcanzar la felicidad por medio de los caminos que la sociedad nos propone? Digo más ¿es verdadera la felicidad que obtenemos a cambio de redimirnos a las obligaciones, no se pierde la felicidad en el camino? La conclusión primaria de la háptica es que la felicidad no existe en su sentido pleno, que la perfección es irrealizable puesto que para obtenerla quizá nos debamos al valor monetario y por tanto a obtenerlo.

Si la felicidad pura es inalcanzable, si la perfección no lo es tal, ¿merece la pena seguir inmersos en una sociedad que es incapaz de otorgarnos tales anhelos primarios? Una vida de obligación para redimirnos, en ello consiste la felicidad creemos. Así nos lo otorga la sociedad, lo bien visto, el entramado para guiarnos. Y es la única manera a efectos prácticos. Si no aceptas las reglas del juego estás fuera, es así de fácil, no hay opción para alternativa alguna, para métodos alternativas. Esto es lo que hay. O lo tomas o lo dejas, pero no intentes combatirlo o hacerle la competencia puesto que perecerás en el intento. Mejor aún, no intentes plantearte alternativas, otra sociedad, otro mundo, no intentes buscar vías alternativas a la perfección y a la felicidad puesto que no está bien visto, no es lo común, no es lo que se pretende con este entramado. Baja la mirada, no mires al frente, limítate a seguir las instrucciones. Circula. Dispérsate.

Llegado a este punto, el ser humano crítico ha de plantearse su sino en el mundo. ¿Aceptar el juego? ¿Intentar alcanzar la felicidad del día a día con las pequeñas cosas mundanas de nuestra existencia? ¿Ir a contracorriente? ¿Rebelarte en tu mundo, conseguir revolucionar una pequeña parte del mundo que te rodea y ser incapaz de disfrutar con todo lo que los demás te propongan o consideren perfecto y potencialmente feliz? Según parece. Sobrevivir en el día a día ni por encima ni por debajo del bien y del mal; simplemente aparte. Resignado y hastiado por el mundo que te ha tocado vivir, pero luchador, ideólogo, feliz a tu manera, no de la manera que quieran imponerte.

Comprender que es mejor vivir a un lado pero conforme a tus principios, a tu proyecto vital quizá. Si el mundo no me otorga lo que yo creo conveniente, el mundo no existe. No es ésta una teoría apocalíptica, ni suicida. Es crítica, eso es todo. Vivir al día, no pensar en las consecuencias del futuro lejano, alcanzar la felicidad y prolongarla durante el mayor tiempo posible. Vivir la vida y no esperar la muerte. No hablo de vivir rápido y morir joven, hablo de sobreponerte a todo cuanto aquello esté considerado como bien-visto y disfrutar conforme a tus reglas. Vivir pensando en el futuro no es vivir el presente. Caminar por cualquier parque al tiempo que tarareas en tu mente: "Up, down, turn around, please don't let me hit the ground, tonight I think I'll walk alone, I'll find my soul as I go home" y pensar que, alejado de lo estricto, eres feliz a tu manera mientras los demás siguen siendo ciegos.



Vía | YouTube, Wikipedia
Imagen | Panoramio

En toda la boca

Es de ayer pero merece la pena.

Vía | Manel Fontdevila

lunes, 8 de junio de 2009

Una buena noticia

Es un alivio saber que, de todos los tipos que en el Parlamento Europeo proponen y votan leyes referentes a los derechos de propiedad intelectual de Internet y a su uso, al menos uno sabrá abrir su e-mail.

Vía | ABC

Europa conserva

De cara al panorama político nacional, los adjetivos que califican con acierto estas elecciones europeas pueden ser, probablemente, insípidas, irrelevantes, intrascendentes y demás retahíla que se les ocurra y que comience por i. De cara al proyecto europeo no conviene obviarlas. La derecha europea, el conservadurismo, se afianza aún más si cabe en el Parlamento Europeo y refuerza una tendencia nada alentadora para la socialdemocracia y para los socialistas de pro: pierden en favor de los democristianos y pierden en favor de los extremismos y de las nuevas corrientes verdes y euroescépticas. No es un asunto menor a pesar de la lamentable campaña electoral a la que los dos grandes partidos nos han sometido durante dos semanas. En esa cámara se deciden asuntos de suma importancia para el futuro de Europa y el Parlamento Europeo comienza a ser un órgano incómodo para algunos gobiernos. El predominio de la tendencia conservadora es relevante. Y mucho.

Europa se encamina a la derecha y al radicalismo. En España el PP ha vencido a pesar de lo idílico de su victoria —en un contexto de elecciones generales, todo apunta a que Zapatero revalidaría la victoria de hace un año—; en Francia Sarkozý, galopante crisis mediante, vuelve a ganar; en Alemania Merkel hace valer sus palabras de confianza respecto a sus cuatro años de mandato y los socialdemócratas pierden en favor de los liberales; en Italia... Italia va a lo suyo. Berlusconi probablemente venza, a falta del definitivo recuento. En Inglaterra todos ganan y uno pierde; en Finlandia más de lo mismo y en Holanda un partido racista de extrema derecha se sitúa como la segunda fuerza política del país. A excepción de Portugal, donde el voto izquierdista está muy afianzado, Europa se mantiene los preceptos conservadores y liberalistas. A pesar de su visión de la economía, la misma que pregona por un capitalismo hoy arruinado, su fervor patrio y la eterna sensación de seguridad que destila, otorgan a la derecha réditos frente a los partidos socialdemócratas, devaluados por completo.

Toque de atención, golpe mortal. Es poco comprensible que los partidos liberalistas, los mismos que con una connivencia obscena se han dedicado a permitir que el capitalismo más salvaje explotara hoy para escarnio de quienes nunca se han beneficiado de sus ventajas, arrasen en Europa. No atiende a razones lógicas, a excepción de una: en situaciones de precariedad económica, precisamente cuando más debieran colaborar los distintos países, la población barre para casa. Teme al de fuera y decide que cada uno ha de salir de la precaria situación por su cuenta. En tal contexto, quienes tienen todas las de vencer son los partidos conservadores, quienes con tanto recelo guardan el valor patrio de su nación. Quienes impulsan leyes que regulen la inmigración o, directamente, como en Holanda, claman contra cualquier cosa que huela a Islam. Es peligroso, es irresonsable y, como digo, no es recomendable. Pero Europa dejó de ser hace tiempo símbolo de progreso, idealismo y tolerancia. La composición del Parlamento Europeo es la prueba más palpable de ello. El proyecto se hunde. Mucho habrán de trabajar los europarlamentarios en estos cuatro años para que en 2014 los euroescépticos no les hayan ganado ya la partida.

PD: Qué alegría, qué alboroto, un perrito piloto. Mis felicitaciones al autor de la fotografía.

Vía | El País, RTVE
Imagen | El País

sábado, 6 de junio de 2009

Merecida jornada de reflexión

Tras una campaña pasado por aviones Falcon, guardaespaldas de presidentes, declaraciones de amor entre Rajoy y Camps, mundos de hippie de Leire Pajín, obispos trasnochados, abortos y pederastia se acerca el día de ir a votar. A votar en las Elecciones Europeas, que a nadie se le olvide, puesto que en esta campaña se ha hecho de casi todo menos darle protagonismo al proyecto europeo, tan frágil y débil desde el fracaso de la Constitución de Lisboa. Una Constitución que resultó ser papel mojado, entre otros motivos, por el rechazo que la población francesa y holandesa le dio. Curioso el caso holandés. El partido de extrema derecha de Geet Wilters, afamado anti-islamista, contrario a la entrada de Turquía en la UE y en general reacio a cualquier aspecto que escape a su lógica cristiana y conservadora ha conseguido cuatro escaños. No es un dato menor. Es la segunda fuerza política de los Países Bajos.

Un panorama nada alentador, entendamos. Mientras en Europa la UE se ve machacada por la abstención y por los proyectos anti-europeistas, en España se ve relegada a un segundo plano, ensombrecida por las trifulcas entre los dos principales partidos —y, a tenor de la cobertura mediática, los únicos— mucho más preocupados por el rédito moral que puedan obtener de aquí a las elecciones nacionales. Ni PP ni PSOE han mostrado el más mínimo interés por explicarle al electorado reticente de hoy en día su plan para Europa. La campaña no ha sido más que una farsa, un burdo atril desde el que desprestigiar al enemigo y conseguir réditos políticos aprovechando la suculenta ocasión de una campaña fantasma. Una campaña que llega a su fin, para gracia de todos quienes muestran cierto interés por el futuro de la UE. La mejor noticia de la campaña es que se termina.

Se termina para dar paso a las elecciones del domingo. Se prevee una abstención altísima, explicada, en primer lugar, por el poco interés que despierta la Unión Europea en cualquier país y, en segundo lugar, por el hastío político que sufre parte del electorado. La mediocridad política no se pagará en forma de votos en blanco: se pagará en forma de abstención. Para qué castigar a la clase política con un voto en blanco si puedo disfrutar de una apacible jornada dominical. Por lo demás, los pocos que irán a votar se decantarán, si nada extraño sucede, por el PP, aunque, eso sí, con una nimia ventaja respecto al PSOE. No son unas elecciones tan propicias para Rajoy y compañía. La victoria, a tenor de las circunstancias a las que ha de enfrentarse el Gobierno en plena crisis económica, sólo será un éxito si el PSOE se aleja de tres o cuatro diputados. Una medianía no haría más que sembrar dudas. ¿Si están tan mal, cómo es posible que no arrasemos? La respuesta: patetismo.

Vía | 20 minutos, El País, Diario de Navarra, La Vanguardia, Europa Press
Imagen | El Mundo

viernes, 5 de junio de 2009

Y sin embargo, ganará las elecciones

Berlusconi es un tipo paranormal. Un político de otra calaña, de la más baja probablemente, pero hecho de otra pasta al resto de los políticos. No le importa lo que piense la opinión pública internacional, la moralidad de sus actos o el daño que le inflija a la imagen de Italia en el mundo. No le importa nada, más que vivir feliz, codearse con los grandes políticos del planeta y pasar a la historia como Il Cavaliere d'Italia. A pesar de todo ello gana elecciones una y otra vez, sin que los contínuos escándalos por corrupción, adulteración de la democracia —cómo olvidar la ley Alfano—, su relación con la mafia o los propios excesos privados le pasen la mínima factura.

Es un caso peculiar en un país peculiar. La existencia de un tipo como Berlusconi tan sólo se explica en un contexto como el que vive Italia. Con una izquierda destrozada en fraguas internas y en un desprestigio progresivo, Berlusconi, que no es de ultra-derecha ni de centro, es simplemente él mismo, se apoltrona en el poder siempre que puede y que el pueblo se lo permite. Un pueblo, el italiano, despreocupado ya por cualquier situación controvertida que su país sufra. ¿Crisis? No existe en Italia como fenómeno paranormal. Es lo común. Por eso no le pasa factura al actual Presidente, al querido por los italianos ya que fueron ellos quien le asentaron en el poder.

El País ha publicado hoy las fotos de la discordia, la piedra de toque para Berlusconi. Sobre lo ético o no de publicar unas fotos privadas en un medio de comunicación, a pesar de tratar de lo que tratan y de tratarse de quien se trata, habrá tiempo de hablar. El asunto es que, Berlusconi, con sus idas o venidas, hubiera sido enterrado hace tiempo como cadáver político en cualquier país que se crea civilizado de Europa; sin embargo, en Italia, tales escándalos no hacen más que evitar hablar sobre la penosa situación a todos los niveles que sufre el país transalpino. Berlusconi es un tipo inteligente, ganará las elecciones europeas. Se lo pasa bien con los escándalos y para colmo, la prensa consigue que se hable únicamente de su vida privada y no de los asuntos de Estado.

Noticias Relacionadas | Las fotos de la casa de Berlusconi en Cerdeña, en El País
Imagen | Público

Esperpento político

La alcaldesa de Hernani (Guipúzcoa), Marian Beitialarrangoitia (ANV), ha sido condenada este viernes a un año de cárcel y siete de inhabilitación por exaltar el terrorismo al haber pedido el 12 de enero de 2008 un aplauso para los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola, presuntos autores del atentado en la T-4 de Barajas.

Y yo me planteo: ¿qué argumentará en su defensa?

Vía | Público

Ligero e inapreciable cambio en Yo no estuve allí

Quizá apenas lo hayáis notado pero, por extraño que parezca, Yo no estuve allí ha cambiado. Un poco. Un rato. Largo. Muy largo. En fin que, harto de la interfaz tan oscura y difícil de leer, harto de ahuyentar lectores con una estética quizá interesante pero incómoda, harto de todo ello en suma, me dispuse a retocar levemente la apariencia del blog. Y ha salido esto. Más elegante, más personal, más limpio, una apariencia que invite a la lectura aunque luego la lectura sea de discutible calidad. Un blog con más clase que el anterior, sin duda. Aunque, he guardado la apariencia de antaño por si las moscas y por recordar en un futuro cómo empezó todo. He aquí el viejo Yo no estuve allí. Toca olvidarlo.

miércoles, 3 de junio de 2009

Noticias que te dejan sin palabras (III)

Los célebres pingüinos homosexuales de la ciudad alemana de Bremerhaven se han convertido en felices padres, informó el zoológico donde viven. Los animales adoptaron hace algún tiempo un huevo que otros pingüinos con quienes conviven habían descartado, y se turnaron para empollarlo. Tras el nacimiento, se encargan de alimentar al pichón en lugar de sus padres biológicos.

Vía | Leer para creer (Heraldo)

Érase una noche primaveral

Anoche, paseando en los alrededores de sus aposentos en El Vaticano, Wojciech Giertych, teólogo de la Casa Pontificia, divagaba él, consternado, sobre lo divino y lo humano planteando nuevos preceptos católicos. Todos ellos con objeto de reactivar la fé religiosa, reducir la destrucción progresiva de homilías y confesiones y atraer a nuevos feligreses promoviendo incentivos como un paraíso mucho más chulo, con mujeres y hombres bonitas y bonitos, jamón de Jabugo, queso manchego y cerveza belga. Todo sea por la Iglesia y por Dios, que no falte. Al tiempo que Wojciech se deleitaba con una maravillosa margarita creada por el ser que todo lo hace, es y ve llamado Dios, se le acercó Ratzinger con semblante preocupado.

— Wojciech tenemos que hacer algo.
— ¿Qué sucede, oh, su divinidad en la tierra?
— El chiringuito se nos va al carajo. Los últimos datos son desoladores, la fe se resquebraja, es el fin, la balcanización del catolicismo. Según datos de la Universidad Católica de Italia tan sólo cuatro de cada diez feligreses se confiesan. Debemos hacer algo.
— ¿Algo como confiar en Dios, prometerles una vida completa si creen en el Altísimo, decirles que hay que amarse como Jesús nos amó a todos, decirles que han de respetar al prójimo y comportarse como cristianos ejemplares, que tan sólo de esa manera entrarán en sinergia con Dios alcanzando el ansiado Paraíso?
— No, no. Algo rompedor. Cristianismo 2.0. Fresco, dinámico, sugerente, innovador... No sé, acorde a los nuevos tiempos.
— Mucho me temo Su Santidad que tales deseos son inalcanzables para nosotros. Recuerda que estamos programados desde que somos monaguillos para tener un pensamiento del Siglo XII en pleno Siglo XXI. Es nuestro sino, ir a contracorriente para llamar la atención, ya sabe.

The Pope, como se empeñaban en llamarle los ingleses, bajó la cabeza e hizo una mueca de aprobación, signo de su resignación. Acaecido como estaba, Ratzinger se disponía a marcharse a sus aposentos en el momento en que el polaco teólogo del Vaticano le frenó con un llamamiento.

— ¡Susan!
— Te tengo dicho que no me llames así, me hace parecer mujer y sería lo último que desearía en este perro mundo. Convertirme en travestido, de esos que van directos directítos al último círculo del infierno, junto a los divorciados y mujeres que han abortado.
— Sea como fuere, tengo una idea.
— ¡Por las barbas de Moisés! ¡Cuenta, cuenta!
— Si por medio de la compasión y bondad de Dios no podemos mantener vivo el espíritu de la religión, recurramos al más profundo medievo. Al miedo.
— Interesante.
— No prometamos, amenacemos.
— ¿Pero eso no es mentir? Es decir, Dios dice que no mintamos, y nosotros amenazaremos con cosas de las que no estamos muy seguros.
— Dios todo lo perdona con tal de hacerle un favor. El objetivo es catalogar los nuevos pecados mortales y emitirlos en la RAI en horario prime time. Ya verás como todos se acojonan y van corriendo al confesionario más próximo.
— ¿Y cuales serían?
— La manipulación genética, los experimentos con personas, el aborto, el divorcio, la contaminación ambiental, la droga, la injusticia y la desigualdad social, causar pobreza y la riqueza excesiva. Y olé.
— ¿Pero lo de la riqueza no es un tanto hipócrita? En fin, mírate. Mírame. Vivimos rodeados de oro y sotanas de Dolce & Gabanna.
— Va, pero los ignorantes que se creen que haciendo todo lo anterior se mueren ipso facto no lo saben. Jugamos con ventaja Su Santidad, como siempre.
— Dios te oiga.

Y así, convencidos de que con el nuevo paquete de medidas conseguirían atraer a nuevos creyentes y retener a los tradicionales, declararon esto. Y fueron felices y comieron perdices, para escarnio de la humanidad.

Vía | Público
Imagen |Google Images

Un avión caído

Hoy los aviones comerciales saben dónde se encuentran mediante un sistema de radiodirección llamado LORAN, que utiliza para la localización el intervalo de tiempo entre la recepción de dos señales emitidas por emisoras especiales. LORAN se desarrolló a partir de un sistema de radiodirección británico de la Segunda Guerra mundial. La altura sobre el suelo la proporciona un altímetro, que a veces es un radar especializado. Los datos de identificación, altura e intenciones se comunican verbalmente, por radio, al controlador. Además existe el ACARS, un método de intercambio de mensajes breves entre aviones y tierra que usa tecnología de finales de los 70, y que ha proporcionado la única pista sobre el Vuelo 447 de Air France, informando de un fallo eléctrico.

¿Por qué no sabemos dónde desapareció el Boeing 447?
En Público.

Vía | Público

martes, 2 de junio de 2009

Hoy he conocido el infierno

Tras descender unas serpenteantes escaleras uno alcanza a avistar la verdadera dimensión del averno. Se postra ante tí, altivo, oscuro, fogoso, malvado, perverso. Un alguacil de aspecto nada halagüeño te recomienda que le sigas: no te obliga, te recomienda, lo cual da fe de la peligrosidad a la que uno ha de enfrentarse en cada paso que recorre por el infierno. Conforme te adentras en la extensa llanura dominada por el magma, tu cabeza comienza a deshilacharse, fruto del contínuo retumbar de una melodía inacorde, extraña y, valga la redundancia, infernal. Conforme el alguacil, lanza en mano, abre camino entre repudiados, traidores y viles asesinos la fatídica melodía consume tu energía. Te oprime el pecho de la manera que lo haría un yunque aplastando tu frágil cuerpo. Entre tanta hostilidad, no encuentras descanso. Cada segundo que acontece allí abajo es una eternidad. Rendido, comprendes porqué la humanidad se va al carajo. Hoy he conocido el infierno:



Vía | YouTube

[No sé si dar las gracias o retirarle mi palabra; en cualquier caso es Lázaro el causante de este descubrimiento]

Debates inocuos

Aún no alcanzo a comprender el verdadero motivo de los debates televisados. Únicamente participan los dos grandes partidos, acrecentando si cabe aún más la tendencia bipartidista hacia la que se encamina peligrosamente España. En el Congreso de los Diputados hay más voces, por pequeñas que sean, y me parece una soberana estupidez mostrar al pueblo que tan sólo dos partidos tienen planes y opinan sobre algo. Si es que tienen un plan. En esencia se dedican a opinar, o, mejor dicho, a lanzarse los unos a los otros armas arrojadizas tales como el Falcon, ese avión que mantiene en vilo a esta enorme piel de toro llamada España. Sea como fuere, el PP se vale de la mano de Mariano de las estrategias más chabacaneras y demagogas jamás contempladas por un servidor, causando una sensación a mitad de camino entre el hastío y la carcajada incontenible. No se trata tanto del contenido de sus ideas como de la medicridad de su faz.

Que las elecciones europeas, de importancia mayor de la que se les presupone, queden reducidas a la polémica del Falcon es cuanto menos grotesco, sólo comparable a un país de chiste llamado Italia. Un inciso: no conozco ningún Presidente de ningún país que viaje en aviones comerciales. Siquiera para sus asuntos personales. No es lógico por motivos de seguridad, algo que o bien en el PP no comprenden, o no desean comprenderlo siendo esto último aún más grave, puesto que da fe de la clase política a la que pertenecen. A la más baja. La misma que compara un embrión apenas visible a un microscopio con un lince. En cualquier caso el PSOE se ve relativamente beneficiado de la aburda polémica del Falcon: al menos, no se habla de los cuatro millones de parados ni de la tendencia decreciente de la economía española. De una manera o de otra, el PP no sabe aprovechar una coyuntura desfavorable contra el PSOE como debiera, perdido entre tanta estupidez política e ideológica.

Vïa | El País, El Mundo
Imagen | ABC

Por fin se habla claro

Claro que sí. Por fin un cartel acorde a las circunstancias.



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