martes, 29 de septiembre de 2009

Antonio Burgos, ese hombre

Esta pregunta va dirigida a las féminas, pero ustedes, varones seguros de su virilidad, pueden responderla también si les place. Elijan, en esta lista, al hombre de sus sueños, a saber: Brad Pitt, George Clooney, Andrés Velencoso y Antonio Burgos. ¿Antonio qué? Burgos. ¿No saben quién es? ¡Pardiez! Viven ustedes en otro planeta, o en Portugal, quién sabe. Si entre los cuatro nombres que arriba se les ofrecen alguna de ustedes no elige al último, cometen un error. Es que no saben apreciar la auténtica belleza del macho español, de un tipo singular, de un follador nato, de un picha brava como los de antes, del hombre con el mayor sex appeal de todo el territorio patrio, un español de tomo y lomo, joder, de los que ya no quedan, de los que se tatúan la noble bandera española en el corazón y se sienten auténticos almogávares. Antonio Burgos, para servirles, a día de hoy, el tipo con la mayor atracción sexual que uno pueda imaginar.

Y, como él, con esa barba milimétricamente recortada, siempre presta y rauda a hacer cosquillas a cualquier mujer que se le acerque, con esos labios carnosos que hacen las delicias de cualquier ser humano pertenezca al sexo que pertenezca, esa mirada sensual y atractiva que, de soslayo consigue desmayar a una decena de preciosas adolescentes, con ese pelo lacio y largo, suave como pocos, brillante, abundante, y, sobre todo, con ese cuerpo de pecado, esculpido por los dioses... Si Miguel Ángel Buenarroti hubiera sabido de la existencia de Antonio Burgos hubiera descartado al David como patrón de hombre perfecto y hubiera elegido a Antonio Burgos. Decía, como él, es él, el hombre, Adonis, le podemos permitir, ya que rezuma encanto y atracción sexual, comentarios como éste relativos al aspecto físico de otros.

Que las niñas de Zetaparo eran dos callos horrorosos lo sabían los más íntimos en La Moncloa, pero ahora se ha enterado España entera. Son de salir corriendo. Yo no sé si es porque iban vestidas de Jalogüín, o porque lucían el uniforme oficial de los góticos, pero tú te encuentras a las 12 de la noche con estas puñeteras niñas en una calle oscura, se te acercan, un poner, a preguntarte dónde para el autobús de Alcosa, y del salto que pegas del susto llegas corriendo a Carmona.

Sí, vale, lo admito. Es cruel. Pero lo entiendo. Un tipo anatómicamente superior al resto de los mortales está en su derecho y, de hecho, es su obligación, de criticar a todos aquellos adefesios andantes que pueblan las calles de nuestras ciudades. Él y no otro, bello, se puede permitir la crítica mordaz a quienes no cuidan su estética o no han sabido nacer guapos. ¡Con lo fácil y sencillo que es! No tomen a Antonio Burgos por un irresponsable desalmado. Muchos piensan como él. He aquí la prueba.



Chusma, chusma que te mueres. Eso son las hijas de Zapatero. Unámonos a la causa de Antonio Burgos y el pijo de ahí arriba. Acabemos con los feos, seamos todos guapos. Yo, mientras tanto, me iré a dormir pensando en la mirada rapaz de Antonio Burgos. Mi anhelo es que cada noche, semejante dios terrenal me arrope y, al tiempo que se quita las gafas de intelectual y descubre su delicado y curtido rostro, me enamore, por siempre jamás, con sus ojos. Ah, sus ojos. Ojos con los que ver el mundo como lo ve él.

PD: Para comprenderlo todo, leer esto (Escolar) y esto (Manuel Jacobis)

Vía | Escolar, Manuel Jabois, YouTube
Imagen | El Teléfono Verde

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Un acto de cortesía no soluciona el problema

[Un macro-botellón cualquiera en una plaza cualquiera]

Ya. Lo siento, no aguanto más. Estoy hasta arriba de la educación de este país. Sí, oíganme todos, periodistas recién subidos al carro, defensor del pueblo, políticos de turno, sociedad pertinente: iros todos por donde amargan los pepinos. A-bu-rrís. No dudo de que el debate sea legítimo, dudo del verdadero motivo por el que se plantea. Los hechos del botellón que derivó en insurrección y barricadas en Pozuelo de Alarcón son aislados, no representativos de la juventud ni de la sociedad de este país. ¿Cuántos botellones se hacen cada sábado en España? Unos cuantos, temo. ¿Y en cuántos sucede lo que sucedió en Madrid? Tienen su debido tiempo para responder.

Se comete un doble error cuando se analiza este tema: primero, el de extrapolar unos hechos aislados a toda la sociedad. No, cabestros, no. No todos los jóvenes queman contenedores y se enzarzan a palos con la policía. De hecho es la excepción que confirma la regla, una estúpida oración tan válida para días como el de hoy y para ejemplos como éste. Y, segundo, medidas absurdas que demuestran cortesía, como la contumaz estupidez de levantarse cuando aparece el profesor en clase, no solucionan un problema de raíz, educacional, inherente a los hogares españoles, no a las escuelas. Porque pretender identificar educación con aprendizaje es cuanto menos de una ignorancia supina. Los padres educan a los niños para que se muevan en una sociedad que tiene unas reglas, unas ventajas y unos inconvenientes; los colegios se dedican a la enseñanza, al aprendizaje, no a la educación. En mi larga carrera como alumno pocos profesores han intentado imbuirme en clase de valores sociales o morales, sin más, se han dedicado a largarme la lección correspondiente y a olvidarse de mí.

[Captura de los altercados de Pozuelo de Alarcón]

¿Hay un problema educacional? Sería absurdo negarlo. De hecho es uno de los mayores problemas de este país. Lo hay y conviene atajarlo, tras muchos años de desmanes legales y políticos a este respecto, pretendiendo hacer de la educación, de la enseñanza pública y privada, un coto electoral donde obtener votos. En Andalucía la tasa de fracaso escolar supera ampliamente el 30% de los jóvenes, lo que significa que tres de cada diez desisten de su aprendizaje escolar y se ponen a trabajar, normalmente desinteresados por conocer, por abrir su mente. Obviamente hay un problema, y gordo. Y nos concierne a todos. El sistema educativo español promociona a quien mejor memoriza, no a quien mejor asimila. Los profesores no están interesados por la reflexión, por el debate, por el pensamiento crítico y analítico; el profesorado tan sólo está interesado en un número, en la nota más alta, así que ahora no pueden ir de mártires del corsé educativo puesto que ellos son los principales culpables. Aún hoy, en la universidad, he escuchado preguntas relativas a una mayoría simple, indagando sobre su significado. El indagador sacó un ocho.

Así que no, en absoluto el problema es de la juventud, de sus desmanes y de su libertinaje, como el visionario Múgica, defensor del pueblo, afirmó en su día. El problema es de la sociedad. De unos alumnos auto-complacientes que no encuentran motivación en el aprendizaje y si en el rédito escolar, esto es, en la nota —y gran parte de ellos desplazan de su vida ambas—, de unos profesores que no enseñan a razonar, tan sólo lanzan su perorata y esperan sentados a corregir, de unos padres sin valores que sobreprotegen a sus pequeños porque, mire usted, son muy vulnerables y a ver si van a tener secuelas futuras, de unos políticos ineptos que han hecho de la educación la vergüenza nacional —17 sistemas educativos distintos, ole vuestros bemoles guapos— y, en términos genéricos, de todos y cada uno de nosotros. No nos engañemos, no se engañen. Quienes ahora claman contra la juventud, tan desalmada, desconocen, según parece, que son ellos, las viejas generaciones, quienes han de soportar toda la culpa. De la educación e interés que muestren con sus hijos y a sus hijos dependerá el comportamiento de sus hijos en el futuro.

[Policía en Pozuelo de Alarcón velando porque no se repitieran, días después, los altercados]

Una generación es reflejo de la otra. No me vale que los de los ochenta y setenta se vanaglorien de que ellos estaban mucho más preparados que las actuales. Sí, toda la preparación del mundo, campeones, pero habeis sido incapaces de transmitir vuestros vastos conocimientos a vuestra descendencia, y más aún, vuestro supuesto afán por conocer a quienes tenían que recoger el testigo. Así, obviamente, nuestra educación está a la cola de Europa, aunque no tanto. Así, Esperanza Aguirre desprende de sus cuerdas vocales barbaridades esúpidas como darle autoridad real y no figurada a los profesores o exigir actos de cortesía obligados. ¿Por medio del castigo se educa? No soy padre pero comprendo que no. El castigo no conlleva aprendizaje, conlleva temor y rencor. Que las generaciones actuales no muestren respeto a los adultos no se arregla con involuntariedad. Tal actitud se ha de reformar en cada hogar, en cada casa, haciéndole ver al menor, haciéndole comprender, haciéndole pensar. No coaccionándole.

Déjense de parches. Hay un problema estructural. Si alguien cree que un problema educacional generacional, un sistema educativo que lleva más de una década arrastrándose en los más profundos lodos de miseria política y funcional, se arregla con meros hechos represivos, es decir, con mano dura, con obligaciones absurdas que no conllevan a nada, es un ignorante. Un profesor no ha de obtener respeto per sé. Ha de ganárselo, ha de conseguir que sus alumnos le admiren, no le teman. Sólo así se logrará cambiar a este país que se retrata en cada esquina, cada día que pasa. Miserablemente.

Vía | Público, Escolar, ABC de Sevilla
Imagen | Google Images

martes, 22 de septiembre de 2009

Un día en el mundo


En absoluto me considero un experto musical. Vaya por delante. Y asumo, desde mi ignorancia, cualquier crítica. Pero esta vez me rindo a la evidencia. Vetusta Morla mola. Y lo digo así, sin trampa ni cartón, a pesar de que se han convertido en la nueva sensación del indie español, a pesar de que cualquier oyente medio de los 40 principales ya sepa quienes son y a pesar de que sus erráticos fans, como todos, comiencen a proliferar en cada esquina, clamando por las innumerables bondades del grupo y por sus nulos defectos.

Pero me rindo, insisto. Vetusta Morla mola. Y su disco, recién sacado este 2009 —llego tarde una vez más, no es novedad—, Un día en el mundo, es un deleite para los sentidos. Y para colmo de bienes, es en español. Quizá esté demasiado imbuido por la mediocridad de la música española de los últimos diez años —y, probablemente, me quedo corto—, o por las aberrantes radiofórmulas que pueblan cada remoto lugar de España, sí, no lo negaré. Todo ello se concentra en mí y provoca que ahora, de un día para otro, nunca mejor dicho, me entregue a Vetusta Morla y deje de lado mis principios y mi futuro respeto de cara al público masivo. Qué le voy a hacer, no paro de escuchar ese disco. Ya desde la primera canción los acordes suenan a otra cosa, a intimismo, a pop no convencional, a... a... a calidad, joder. Autocrítica es toda una declaración de intenciones donde ya quien la escuche habrá de pensar. "Nadie le cree, nadie se lo cree", finaliza la pista. A grito pelado. Y a vociferios, exhuberantes de energía, comienza Sálvese quien pueda, himno futurible. Por fin un grupo comprende que una canción pop gana enteros cuando se puede gritar en un concierto. Y Sálvese quien pueda, además de mil cosas más, es una canción pensada para estadios, para que diez mil gargantas se dejen la faringe con ella.

Prosigue el disco, alejado en todo momento del felicísimo pop actual, que habla sobre lo bueno o malo que son sus ex-novios o de lo muy mucho enamorado que está, siempre con construcciones repetitivas, comunes, aburridas, obvias y vergonzosas, prosigue decíamos, con la canción que da nombre al disco. Un día en el mundo. Quizá la más convencional y no en vano la que suena en los 40 principales de mis amores. No es la mejor canción del disco, conviene decirlo. Es la más vendible a oídos vagos y conformistas, nada más. Tras Un día en el mundo la c-a-n-c-i-ó-n del disco, Copenaghe, todo un simposio de eléctricos sentimientos demostrando que se puede cantar sintiendo sin que sea necesario ser explícito en tal sentir. Me explico: es posible vender música con metáforas de por medio o con letras que no induzcan, de manera obvia, a un acción-reacción, a un oigo-siento. Su letra. He ahí la clave. ¿De qué habla cada canción? Decídanlo ustedes en su casa —el disco está en Spotify—.

Continúa el sexteto madrileño con Valiente, la canción más completa del disco y la que más éxitos les ha reportado —conviene, en este caso, promocionar la magnífica versión que interpretaron en Buenafuente de la misma—, aparece La Marea, en mi opinión la más floja del disco, y la segunda parte del mismo comienza con Pequeño desastre animal. Un inicio sencillamente sublime y un estribillo que rompe el esquema que preveíamos en las estrofas. Entra bien y luego se atraganta la primera vez, pero cuando uno se acostumbra es una delicatessen. La cuadratura del círculo refleja la energía surrealista del grupo —aunque la segunda parte de la canción consigue ser absolutamente desquiciante, lo cual está bien—, Año Nuevo es la otra canción, la balada, por así decirlo, pertinente de cada disco y tras ella Rey Sol. Y hay que detenerse señores.

Rey Sol es probablemente una de las diez mejores canciones creadas por un grupo español en los últimos diez años. Sin más. Ya pueden lanzarse hacia mi cuello. Dinámica y no por ello rebosante de la felicidad espumosa y pomposa de la mayoría de las construcciones pop españolas. La voz de Pucho —del nombre me ahorro comentarios— suena como nunca y en cada frase, nunca hilada con la anterior a priori, destilan significados ocultos, metáforas, pensamientos en quien la escucha más allá de lo presente. De ello trata la canción, si se quiere. Porque, como digo, es un disco plenamente interpretable, y he aquí el factor diferencial. El momento "(...) solo quiero ir más allá (...)", ya en su recta final, es sencillamente demoledor. Aún no he escuchado nada igual procedente de una voz española.

Saharabbey Road, canción alegre que desentona con el disco y que, paradójicamente, habla de la muerte, y Al Respirar, a la que cuesta encontrarle el atractivo, francamente, cierran un disco vertiginoso y peculiar, no tanto a nivel musical como a nivel nacional. Y una vez escrito todo esto, se abre la veda para la crítica.

Vía | YouTube, Wikipedia
Imagen | Google Images

El curioso caso del anuncio de Público



No deja de ser chocante que uno de los periódicos más beligerantes con el carcoma social que es la Iglesia Católica Española, ponga en plena portada de su página web un anuncio de una revista Cristiana. Ni bien ni mal. Simplemente chocante.

[Pincha en la imagen para agrandar]

Vía | Público

jueves, 10 de septiembre de 2009

Lisztomania

Recuerdo que hace años, Telefónica o Movistar, de las que siempre me ha costado diferenciar sus tediosas campañas publicitarias y, normalmente, engañosas hasta la médula, lanzaron un spot con la canción If I ever feel better, de Phoenix. Pegadiza, con un bajo absolutamente adictivo, la canción fue un puntazo en su día pero se perdió en los rincones más inaccesibles de mi memoria. Repasando la actualidad musical, tardíamente, como siempre, descubrí que una banda llamada Phoenix había lanzado un nuevo disco, Wolfang Amadeus Phoenix. ¿Wolfang Amadeus qué? Phoenix. Más allá de su llamativo nombre, el cual me embaucó, me costaba creer que un grupo americano pudiera firmar tal portada. Es una estupidez, sí, pero provocó que investigara sobre la banda. Resulta que son franceses pero cantan en inglés, lo cual debe ser una afrenta para el orgullo supino de los franceses. A pesar de ello, el disco, es bastante bueno —Spotify hizo el resto—.

Un tema, de los que suelo compartir de vez en cuando: Lisztomanía. Más música clásica como titulación. Cierta profundidad en la lírica y movilidad y energía en cierto modo alternativa en la partitura.



La letra en inglés aquí. No he encontrado la traducción.

Vía | Wikipedia, YouTube

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Coherencia


Vía | Vergara

martes, 8 de septiembre de 2009

Entrevista en profundidad con Mariano Rajoy

[Mariano plasmando sus sagaces respuestas... en la página de portada de El Mundo.es]

Leer una entrevista a Mariano Rajoy no tiene precio. No hay nada en el mundo político actual que esté a su altura. De verdad, no exagero, toda una experiencia para los sentidos. Es de los pocos políticos a los que merece la pena escuchar.

Gallego, él. No me dilapiden por la última frase del anterior párrafo, aún no. Como gallego sus respuestas atienden a cualquier razón menos a la pregunta formulada. Cuando Rajoy se ve en apuros, alejado de su discurso memorizado y asimilado a la perfección, cuando es momento de improvisar, las aseveraciones del líder máximo popular oscilan entre lo irrisorio y lo descorazonador. De ahí que merezca la pena leer sus hábiles y astutas tretas para sortear la formulación interrogativa pertinente. Todo un maestro. Merece la pena escucharle porque se despejan las dudas de inmediato: es un tipo mediocre intelectualmente sin el mínimo talento para dirigir un partido nacional o un Gobierno. Alguien cuya oratoria es deficiente, impostada y absurda, en cuya boca cualquier palabra suena falsa y por supuesto ridícula, un tipo que se autodenomina de fiar y que sin embargo despierta cualquier sensación menos esa. Un perdedor. Gris, como su barba, como su figura.

No entraré a discutir sus convicciones morales, estéticas o políticas. No entraré puesto que, en mayor o menor medida aberrantes, opiniones las hay para todos los colores, y tener una en concreto no implica, por más que no se esté de acuerdo, ser un político de medio pelo, de cuya posición jerárquica un votante común no alcance a explicarse. Entraré simplemente a analizar la pobreza de su discurso, sea de la índole que sea. Cuesta creer que un tipo de la simplicidad de Rajoy esté donde esté. Cuesta creerlo y he ahí uno de los males principales de la política española. No hay confianza en los dirigentes, no, cuando hoy parecen marionetas estúpidas que saben sonreir —y Mariano ni eso— y evidenciar datos de cara a la galería. Dice mucho de la política española y de la sociedad que les otorga confianza.

En fin, vayamos allá, a observar detenidamente la maravillosa entrevista on-line que los lectores de elmundo.es han ofrecido al mundanal público —es largo, prevengo—.

Por lo pronto hay dos palabras esenciales en el discurso de Rajoy. Yo y muy. Su escritura es deficiente y simplona y en ocasiones sus respuestas las firmaría un niño de primaria en fase de aprendizaje intelectual o simplemente lógico.

[...] Si yo pacto con Zapatero una política económica que creo que es muy perjudicial para España estaré haciendo un flaco favor a los españoles. Yo creo que en materia económica las cosas se están haciendo muy mal y es preciso una rectificación a fondo [...]

Responde Mariano a una pregunta sobre la viabilidad de un pacto entre las dos fuerzas políticas de España. Ojo al insultante "Yo creo", construcción léxica, supongo, heredada de su brillante inglés —en el que la regla indica que hay que empezar las oraciones con el sujeto, algo que en el español no sucede y, de hecho, no suele hacerse en escritura y menos en primera persona del singular—. El creo implica el yo, y abunda en ocasiones a lo largo de la entrevista. Sobra. Los muy contribuyen a realzar su indignación, pero no son más que perogrulladas que, supongo, pretenden embellecer su discurso a falta de adjetivos más manidos y recurrentes. Dicurso simple para captar votos simples. Por cierto, Mariano, nadie le pide que pacte algo con lo que no está de acuerdo, simplemente que se siente a negociar y fuerce al presidente a rectificar.

Excmo.Sr. D. Mariano Rajoy: ¿Sacaría Ud. las tropas de Afganistán??

Yo en este momento no. Yo estaría siempre con los aliados de España, pero yo le diría la verdad a los españoles. El señor Rodríguez Zapatero ha mentido diciendo que estamos allí en misión humanitaria. Después dijo que no mandaría más soldados y ahora los manda. Cambia cada día de criterio y es incapaz de explicarle a los españoles el alcance de la misión, que es defender la democracia y los derechos y libertades de los ciudadanos en todo el mundo.

De nuevo, el Yo. Esa figura absolutamente prescindible en cualquier respuesta. Entendemos, los lectores, que una respuesta a una pregunta formulada con objeto de conocer una opinión siempre será dada desde el prisma de la primera persona. Es decir, el Yo se sobreentiende, es un sujeto omitible, aunque deduzco que es inútil seguir redundando en este asunto. Los asesores de los políticos no brillan en la elaboración de sus discursos, y los políticos aún menos en su ejecución. En otro orden de cosas, muy gracioso, de verdad, lo de "defender la democracia y los derechos y libertades de los ciudadanos en todo el mundo".

¿Para cuándo una derecha española laica, sin sometimiento al Vaticano o sus representantes?. ¿Tan dificil es respetar TODAS las religiones y dejar la religión para consumo UNICAMENTE privado?. Muchas gracias desde Alicante.

El Partido Popular ha tenido el apoyo de más de 10 millones de personas. Muchos son católicos, otros no. A nadie se le pregunta por sus creencias religiosas. Y nosotros no estamos, como dicen algunos de manera rídicula, a las órdenes de nadie.

Una de tantas respuestas vacías y esquivas de Rajoy a lo largo de toda la entrevista —en realidad de todas sus entrevistas—. Ante la imposibilidad mental y práctica de clarificar un tema cuanto menos interesante, Rajoy se sale por la tangente y confunde una cosa con la otra. No tiene absolutamente nada que ver que diez millones de personas, de distinta condición religiosa, voten a un partido para que ese partido apoye, como lo hace el PP, sistemáticamente una determinada corriente religiosa. "A nadie se le pregunta por sus creencias religiosas", no le están preguntando si exigen a sus votantes ser católicos o no, le preguntan si su partido algún día dejará de manera oficiosa de seguir los preceptos religiosos. Rajoy o bien lo confunde, o bien, toscamente, intenta evitar dar respuesta a la interrogación.

El Estatuto no se anula, lo que hay que hacer y lo que se va a hacer es lo que diga el Tribunal Constitucional. Nos guste o no nos guste. Si no fuera así, estaríamos liquidando un pilar básico del sistema democrático que es el pilar judicial. Este tema me parece muy importante. Todos debemos respetar la Ley y especialmente los dirigentes políticos deben actuar con la mayor responsabilidad.

Más allá de la respuesta en sí, cabe destacar el "Este me parece un tema muy importante", otro muy, otra dramatización torpemente aplicada, proliferan a lo largo de la charla digital. Faltaría más, por otro lado, que una cuestión de constitucionalidad sobre un Estatuto de Autonomía para una autonomía notablemente nacionalista no le pareciera importante. Se deduce de su condición como alto cargo político. Es una evidencia que no hace falta poner de relieve, sospecho.

¿Donde está el tesorero del PP?

El tesorero del PP en un acto que le honra ha decidido dejar de ser tesorero hasta que los tribunales se pronuncien. Yo confío en su inocencia. Y si no dijera esto que estoy diciendo estaría mintiendo.

Ojo a la oración final que remata la respuesta. "Y si no dijera esto que estoy diciendo estaría mintiendo". De verdad, sopésenla por un segundo. Obvien su condición ideológica, imaginen que es un simple amigo en una charla en un bar. ¿Creerían que un tipo que se marca semejante perogrullada podría ser el dirigente de un partido que aglutina el voto de más de diez millones de personas? Respóndanse con sinceridad.

[...] Le recuerdo que el Partido Popular estuvo ocho años en el Gobierno, yo mismo fui ministro del Interior, jamás se planteó en esos ocho años una sola actuación de estas características por parte de aquel Gobierno [...]

Rajoy, por otro lado, se ufana en recordar que el fue ministro de Interior cada vez que habla de los ocho años de Gobierno de Aznar. Como un melancólico fracasado sabedor de la suerte de su pasado y de lo negro de su futuro.

¿En que supuestos es partidario del aborto? Quiero una respuesta clara.

En los supuestos que figuran en la actual regulación. Esta Ley lleva en vigor más de 20 años. El Tribunal Constitucional dijo que era constitucional y yo en mi programa electoral no planteaba la modificación. Tampoco la planteaba el programa del PSOE. Para mí la vida de un ser humano está por encima de cualquier otra consideración. Y solo en los casos que figuran en la Ley se debe autorizar.

Opiniones las hay como culos. Más o menos bonitas pero de todas formas y colores. Al igual que los traseros, cada uno tiene la suya. No entraré a discutir, hoy, su percepción sobre el aborto, me quedo de nuevo con la última frase. "Y solo en los casos que figuran en la Ley se debe autorizar", dando por hecho que la actual ley es buena y obviando que tal aseveración es igualmente válida tras una reforma de dicha ley. Desconocemos si deja alguna puerta abierta a una modificación de sus convicciones en el futuro o es pura y simple opacidad retórica —si hubiera querido, o podido, ser plenamente expeditivo con la regulación actual debería haber sustituido el "la" previo a "Ley" por "esta", dejando clara su postura, pero tal suerte no le ha sido concedida a Mariano—.

Con la que está cayendo...¿no debería el PP aventajar abultadamente al PSOE?

Bueno, aventajamos al PSOE. Hemos ganado en Galicia y hemos ganado las europeas. Y yo estoy convencido de que cada vez más españoles van a darnos su apoyo.

Bueno, de convencimientos y corazonadas vive el hombre, de ahí a las certezas... Que se lo pregunten a Madrid 2016.

Buenos días ¿porqué al PP le cuesta tanto que su mensaje llegue con claridad a los ciudadanos? o dicho de otro modo ¿porqué le cuesta tanto "vender" sus ideas?

Es una pregunta difícil de responder, pero sí me gustaría decirle una cosa: normalmente vende más lo negativo que lo positivo. Yo planteo muy a menudo propuestas alternativas, ahora sobre todo en materia económica, pero entra más la parte crítica. En cualquier caso, es un tema en el que debemos hacer un esfuerzo para mejorar. Tenemos programa y contenidos y queremos explicarlos mejor

Quizá la mejor pregunta. Es curioso que uno de los mayores problemas de los dos grandes partidos de España sea la capacidad comunicativa. Ni uno ni otro son capaces de explicar bien, claramente y sin ambigüedades sus convicciones. Desconozco si por falta de ellas o por falta de capacidad. En cualquier caso, manda narices que precisamente los políticos demuestren tal incompetencia. Precisamente quienes mejor deberían comunicar al pueblo ideas y proyectos. "Queremos explicarnos mejor". Intuyo que conoce sus dificultades expresivas.

¿Qué le hace pensar que lo haría mejor de Rodriguez Zapatero?

Tengo un programa, tengo sentido común, creo en la claridad en la acción del Gobierno y en las reglas del juego, no me gusta improvisar, me gusta escuchar a la gente y creo que soy fiable.

Tiene muchas cosas, todas buenas, pero sé de una de la que carece. De abuela. En sentido figurado. El sentido común es discutible, la capacidad de escucha en un tipo que de antemano asume su negativa a cualquier propuesta gubernamental en materia económica, también, y sobre la fiabilidad sobran las palabras. Un político incapaz de expresar sus ideas y que para colmo lo reconoce no es fiable. De ninguna manera. No para mí. Si no sabe aclarar sus teorías cuesta creer que se aclare al frente de un Estado.

Sr. Rajoy, estaría dispuesto a plantear la cadena perpetua a los delitos de sangre?. Le gustaría que sus hijos/as estudiaran en un colegio público actualmente como se encuentra la educación nacional?

Estoy a favor del cumplimiento íntegro de las penas en determinados delitos [...]

Ajá. Ladina réplica. ¿Qué significa exactamente, a favor, en contra? Es igual, lo importante es que queda bonita y muy elaborada. Por cierto, busquen a ver si encuentran en la respuesta del líder popular si sus hijos acudirían a un colegio privado o público. Pasamos de la respuesta ambigua a la omisión sin miramientos.

Buenos días señor Rajoy. Como aficionado al baloncesto, ¿qué resultado augura para el Eurobasket que comienza hoy? Gracias.

Ganaremos. El equipo es el de siempre, falta Calderón, también Jiménez y Berni, pero son muy buenos. Es gente a la que habría que darle las gracias porque te hacen feliz sin pedirte nada a cambio y sin distinguir si eres de derechas, de izquierdas o de otra cosa. Basta con ser español para ellos.

Se me antoja complejo que el objeto primario de Gasol, Rudy o Reyes sea el de hacer feliz a los españoles. Como deportistas buscan la gloria personal y de su éxito se deriva la felicidad de a quienes representan. Muy ingenioso aquello de "te hacen feliz sin pedirte nada a cambio y sin distinguir si eres de derechas, de izquierdas o de otra cosa". Estaría bien observar a Ricky Rubio anotar una canasta y dedicársela a un segmento social determinado. "Este triple para quienes votan al PSOE, joderos peperos", sí, gracioso sería cuanto menos.

Cree que una persona sin preparacion como zp esta capacitado para sacar a España del pozo donde nos han metido?

Sinceramente, su política económica es un fracaso. Pero lo peor no es su preparación, lo peor es que no hace caso a nadie, cree que lo sabe todo, ha cambiado a varios asesores económicos de la presidencia del Gobierno y desautoriza constantemente a los responsables [...]

Preparación, le dijo la sartén al cazo. Estudiaron juntos en el mismo colegio y, por discurso, las diferencias son exiguas. Zapatero lo expone mejor pero el fondo, normalmente, es tan vacío como el de Rajoy. En cualquier caso la respuesta parece la de un tipo frustrado al que no le hacen caso y se siente resentido por ello, más que la de un líder opositor al Gobierno. Sus palabras destilan envidia, cosa que dudo que sienta por Zapatero. Por lo que volvemos a lo mismo, no sabe expresar sus ideas y, en este caso, su sentir.

Por qué en su partido no ha habido un verdadero debate de liderazgo en el que se eligiera libremente, de verdad, sin "cocina" previa y reflejando el debate real entre sus votantes, entre usted y los otros pesos pesados del partido (Gallardón, Aguirre, Rato)? Para muchos de sus votantes, cualquiera de estos nos parece más capacitado que usted para llevar el PP a la presidencia del gobierno.

Hay opiniones para todos los gustos y yo respeto todas. Y el sistema de elección que ha habido es el mismo que ha habido desde que el Partido Popular existe.

He aquí la respuesta más gallega. ¿Por qué? Porque no hay respuesta. "El sistema de elección que ha habido es el mismo que ha habido desde que el Partido Popular existe", toda una lección a los futuribles aspirantes a políticos de como pasar de puntillas sobre asuntos que no interesa tocar, por indefendibles. ¿Aclara Rajoy la duda al lector, al interrogador? ¿Sabemos por qué no ha habido, a juicio del caballero que pregunta, un debate previo? ¿Sabemos si Rajoy considera que se equivoca? Normalmente la omisión de una respuesta se entiende por afirmativa, por lo que deberíamos entender según la réplica de Mariano que en su partido no hubo debate previo.

Tal es su incongruencia. Finalmente, quien lee su entrevista, quien a la postre decide si votarle o no, desconoce su opinión al respecto. Un vacuo "esto es lo que hay y lo que ha habido siempre" en el que no se posiciona, no aclara, no defiende ni ataca y mucho menos argumenta, algo que cualquier político debería hacer por ley. Interesante cuanto menos en un tipo cuya principal arma ofensiva contra Zapatero en las elecciones de 2008 fue que todo el mundo (sic) sabía lo que él pensaba, al contrario que el candidato socialista. Complejo saber lo que él piensa si no lo exterioriza.

¿Se están haciendo bien las cosas en materia de terrorismo? Santiago S.

He sido ministro de Interior. Este es un tema muy difícil. Para mí hay que hacer sólo dos cosas: la primera no negociar con los terroristas jamás [...]

Tres oraciones, tres perlas. Inicia la respuesta con una nueva reafirmación de su ex-condición como Ministro del Interior, sin venir a cuento y dejando entrever cierta melancolía, cierto hastío. Continúa su exposición con otra de sus recurrentes evidencias simplonas, para niños de primaria —¿el terrorismo difícil? ¿de verdad era necesario llamarnos imbéciles a todos a la vez?— y continúa, deslegitimando, por tanto, al Gobierno del que él formo parte. Aznar negoció con ETA. Le podrá parecer bien o mal, pero es un hecho que en su día fue reconocido públicamente.

Buenos días Mariano y gracias por estar aquí. ¿Qué pensó cuando vió a Esperanza Aguirre cantar el cumpleaños feliz a Rubalcaba? ¿Se atrevería usted a cantar en público?

Entre mis habilidades no está la del canto, para mi desgracia. Y la actuación de Esperanza Aguirre demuestra su excelente talante porque mira que cantarle a Rubalcaba... De ella tenían que aprender los del puño de Rodiezmo.

Y por último, el desprecio. "Mira que cantarle a Rubalcaba". Desconoce, o eso deja entrever Rajoy, la amistad que mantienen el Ministro del Interior y la Presidenta de la Comunidad de Madrid. Demuestra Mariano que es incapaz de aparcar la política de la vida privada, no como otros tantos políticos hacen manteniendo amistades con rivales políticos, que no personales. Lo cual pone de manifiesto el calado de Rajoy, su valía moral y ética, la que pretende vender y la que realmente ostenta.

Valoren como crean oportuno, a raíz de la entrevista, su capacidad real como gobernante, su talla intelectual, su capacidad de expresión. Comprenderán hasta qué punto el problema de Rajoy no es lo que piensa sino su inmensa, profunda e irremediable mediocridad. Ya me disculparán quienes disientan, pero me aterra pensar que un tipo como Rajoy pueda ser Presidente del Gobierno. Me aterra imaginar cómo ha llegado hasta donde está y como han de ser los demás, me aterra sospechar por medio de qué intereses personales se mueven los hilos internos de los partidos y sobre todo, me aterra que alguien así aglutine el voto de media España. Y no hablo de sus convicciones ideológicas. Hablo de su talla política.

PD: Siento el tocho, aún me he dejado palabras mágicas en el tintero.

Vía | El Mundo

lunes, 7 de septiembre de 2009

De vuelta

El regreso a la rutina diaria causa más que un quebradero de cabeza. Sin embargo, entendamos que tras un mes entero, en este caso agosto, dedicado a los quehaceres de un periódico, el retorno a las clases universitarias suena diferente, huele de otra manera, trae un aroma quizá más relajado. El frenesí diario de un periódico, valga la absurda redundancia, se ve eclipsado por el cultivo de la mente (?) o eso dicen. Aquello que hacemos en la Universidad, en suma. En este momento un manido profesor acude a nuestra presencia dando lecciones sobre la multifuncionalidad del periodista: a saber, Quark, Photoshop y un sinfín de elencos interactivos en lo que es ya el periodismo del futuro, del siglo XXI. Muere el papel, nos dice, y esta actualización da fe de ello.

Sea como fuere, he aquí la vuelta al mundanal ruido de la vida diaria. Y tras el parón semanal, el retorno de las actualizaciones en Yo no estuve allí. Que aproveche.