jueves, 11 de noviembre de 2010

Los jóvenes ingleses también tienen un par de huevos


En Inglaterra tienen un problema. En las pasadas elecciones de primavera, los ingleses votaron al apuesto candidato conservador David Cameron, cuyo programa electoral se basó en la más absoluta nada. A decir verdad, se basó en esperar a que Gordon Brown se fuera desintegrando él solo. Cameron no consiguió mayoría absoluta y tuvo que pactar con los liberales de Nick Clegg. Parecía un gobierno inteligente.

Parecía. Posteriormente los ingleses descubrirían en qué consistía el programa de Cameron para sacar al país de la crisis: un recorte del gasto social sencillamente espectacular. Una de las consecuencias del recorte de la inversión estatal es la menor financiación para la educación, universidades entre ellas. Ante ese panorama, el gobierno conservador ha decidido permitir que las universidades dupliquen o tripliquen el precio de su matrícula. Y eso no ha gustado nada a los jóvenes ingleses:

Las imágenes de las revueltas sociales de los años 80 contra los gobiernos de Margaret Thatcher volvieron este miércoles a las calles de Londres después del fin de la manifestación contra la subida de las matrículas universitarias.

Un millar de jóvenes se dirigió a la Torre Millbank, donde se encuentra la sede del Partido Conservador, que fue sitiada durante horas. La Policía se vio cogida por sorpresa y no pudo impedir que unas 200 personas entraran en el edificio y rompieran cristales y mobiliario.

A principios de octubre en Francia se sucedieron varias huelgas generales contra el gobierno de Sarkozy por la subida de la edad de jubilación de 60 a 62 años. El país entero salió varios días a la calle, jóvenes universitarios y escolares entre ellos, ya que en Francia existe una bonita y larga tradición de movilización juvenil contra el poder establecido. Los franceses no consiguieron nada ya que Sarkozy, a pesar de todo, aprobó su proyecto de reforma. Al menos nadie les podrá acusar de que no lucharon. Ni de no ser fotogénicos:


Los ingleses no son tan guapos. Ni tan idealistas. Ni tan poéticos. Para qué insultar con una metáfora cuando puedes llamar cerdo a tu adversario directamente.


Tampoco son tan delicados. En Inglaterra cuando se protesta se rompen cristales, se lanzan extintores y se arrasa con todo. Miles de pueblos de la costa levantina dan fe de ello. Los universitarios no admiten, y así lo hacen saber, que Cameron permita una subida brutal del precio de las matriculaciones, más aún cuando los mismos políticos que aprobaron el recorte del gasto en educación tuvieron un acceso a la universidad prácticamente gratuito. Imagino que en las islas no harán demasiada gracia esta foto de Cameron (el 2) junto al resto del Bullingdon Club.

Mientras tanto, en España, la manifestación del 29-S no cumplió las expectativas. No fue suficiente. Tampoco para la mayoría de los jóvenes, quienes asisten impávidos a tiempos turbulentos víctimas de su propia falta de compromiso ideológico, sea el que sea este último.

En Inglaterra también nos dan lecciones. Esos pérfidos cabrones, quién lo diría.

Imagen | Público | El País | The Guardian

1 opiniones:

Yellownalist dijo...

Cuando en las siguientes elecciones salga el PP (que tiene todas las papeletas) y comience a hacer barbaridades como esta, será divertido comparar las reacciones de los españoles con las que los ingleses y franceses están teniendo ahora.

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