lunes, 7 de febrero de 2011

Agarrársela con papel de fumar

(...) la Izquierda Abertzale rechaza y se opone al uso de la violencia, o la amenaza de su utilización, para el logro de objetivos políticos y, eso incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquiera de sus manifestaciones.

Surge ahora la disyuntiva de aceptar tal rechazo a la violencia conforme a lo estipulado en la Ley de Partidos —creada ad hoc para evitar que el entorno de Batasuna acudiera a las urnas— o agarrársela con papel de fumar y buscar la enésima excusa para impedir su participación en las próximas elecciones autonómicas y municipales. Batasuna ha rechazado la violencia que afecta a los derechos y libertades de los ciudadanos, lo cual incluye las acciones terroristas de ETA. A priori, es lo que se requiere en la Ley de Partidos para ser legalizada.

Otra cosa es que, como de costumbre, se esté mucho más cómo enrocado en la posición del o ellos o nosotros:

Tras la reunión de la Ejecutiva Nacional del PP, Cospedal ha exigido al Gobierno que no deje presentarse al nuevo partido bajo ningún concepto. "Siempre que mantenga la política antiterrorista y que Batasuna no pueda presentarse a las elecciones, el PP apoyará al Ejecutivo", ha zanjado.

Nótese que el PP no acepta de ningún modo la posibilidad de que Batasuna acuda a las urnas. Ni aunque quemaran etarras en público, se entiende.

Exigir mayores gestos a Batasuna que los contemplados en la Ley de Partidos es aplicar con doble rasero dicha ley, algo no especialmente democrático. Desde el PSOE repiten el mensaje vacío e indeciso paradigma de la comunicación del Gobierno de Zapatero. "La democracia tiene que ser muy exigente con esos grupos después de haber estado tantos años apoyando la violencia", ha recordado Marcelino Iglesias. No cuesta imaginar en estos momentos a las mentes pensantes socialistas estrujarse el cerebro para a) legalizar Batasuna o b) retorcer el texto de la Ley de Partidos e interpretarlo de tal modo que Batasuna tampoco pueda esta vez ser legalizada.

La segunda opción implica un relativismo legal difícilmente compatible con una verdadera conciencia democrática.

Lectura recomendada | Intervención de Rufi Etxeberría (PDF)

0 opiniones:

Publicar un comentario en la entrada