Por lo demás, no hay que irse a cuestiones de imagen para saber por dónde ha respirado la Administración de Obama y por dónde discurrirá su campaña de la reelección. Guantánamo continúa abierto, los ataques con aviones no tripulados en Pakistán se han multiplicado, la guerra de Libia se ha puesto en marcha sin que el Congreso haya autorizado ninguna acción militar (esto sí que habría hecho palidecer de envidia al Departamento de Justicia de la época de Bush), la retirada de Afganistán se iniciará con todas las cautelas posibles (y en eso hay muchos conservadores que también están hartos de un conflicto interminable), y excepto algún ataque retórico, no hay indicios de que Washington tenga la menor intención de presionar a Israel.
En Guerra Eterna.

0 opiniones:
Publicar un comentario en la entrada